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Descripción
La Bahía de San Francisco es reconocida como Sitio de Importancia Hemisférica de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP), la clasificación más alta que se puede obtener.
La Bahía de San Francisco tiene las proporciones más altas de aves playeras que invernan y migran sobre la costa del Pacífico de EE.UU. con respecto a otros humedales. En cuanto a once especies, la Bahía tiene más de la mitad de las aves playeras individuales que se detectaron durante al menos una estación del año (ver Tabla). Además la Bahía de San Francisco es la zona de reproducción regular más septentrional de Recurvirostra americana y de Himantopus mexicanus sobre la costa del Pacífico de Norteamérica. Cerca del 10% de la población de Charadrius alexandrinus nivosus de la costa del Pacífico estadounidense se reproduce en las salinas de la Bahía Sur.
Perspectiva general de la Bahía de San Francisco Casi la mitad de los residuos líquidos de agua dulce de California desembocan en el Estuario de la Bahía de San Francisco. Las nieves derretidas de la Sierra y las precipitaciones de las laderas montañosas son capturadas por los ríos Sacramento y San Joaquín que se encuentran con las mareas del océano que ingresan por Golden Gate. En otra época, el estuario se extendía por más de medio millón de acres de marismas y pantano salino, siendo así el sistema de pantano mareal más extenso y continuo de la Costa del Pacífico. Los humedales de la Bahía de San Francisco tienen una larga historia de alteraciones producidas por el hombre, entre ellas la urbanización de tierras altas adyacentes y la formación de humedales estacionales, el dragado de marismas mareales, y cambios en la salinidad y en el régimen de mareas. En la actualidad más del 90% de los humedales originales han sido destruidos por la construcción urbana; convertidos en campos agrícolas o salinas; o degradados por la contaminación, la introducción de especies exóticas y la destrucción del hábitat.
A pesar de la enorme destrucción del hábitat natural, los humedales del estuario que quedan son el hábitat de cientos de miles de aves playeras, patos, gansos, cisnes y otras aves de acuáticas a lo largo del año.
Los hábitats de la Bahía de San Francisco El principal hábitat de forraje de muchas de las aves playeras más abundantes de la región es la zona intermareal, entre ellas Pluvialis squatarola, Charadrius semipalmatus, Catoptrophorus semipalmatus, Numenius americanus, Limosa fedoa, Calidris mauri, C. minutilla, C. alpina, y Limnodromus griseus. El principal alimento de las aves playeras en las zonas intermareales son los invertebrados, pero muchos de ellos son especies introducidas al descargar los barcos su lastre o por otras acciones de las personas.
Depresiones salinas y salinas Históricamente, cerca de 645 ha de depresiones salinas naturales, grandes áreas descubiertas en medio de la vegetación del pantano salino, sirvieron como sitios supramareales para alimentación y descanso de muchas especies de aves playeras, y como áreas de nidificación para chorlos y avocetas. Cuando a mediados del siglo XIX aumentó la demanda de sal, las salinas artificiales reemplazaron a las depresiones salinas naturales.
En la actualidad, en el estuario existen 13.943 ha de lagunas salinas. Las salinas varían en cuanto a tamaño, profundidad, salinidad y, lo que es más importante, en cuanto a las características de los invertebrados. Así pues, cada tipo de salina varía en cuanto a las poblaciones de vertebrados que se alimentan del conjunto particular de invertebrados que se encuentran en dicha salina, por lo que tienen la mayor diversidad de especies de aves playeras de todos los hábitats de la Bahía.
Aunque el pantano, que antes había sido extenso y lleno de vegetación, perdió su valor como hábitat cuando se formaron las salinas, éstas y los bordillos que hay dentro del complejo salino se convirtieron en importantes sitios de descanso y nidificación para una amplia variedad de especies no dependientes del pantano, y las salinas mismas se convirtieron en importantes áreas de provisión de alimento para millones de aves playeras y otras especies de patos, gansos y cisnes, aves marinas y otras aves acuáticas.
El pantano salino Las aves playeras utilizan el pantano salino en menor medida que la zona intermareal, pero en ciertas condiciones de la marea, las aves de descanso sí utilizan este hábitat. Los canales más extensos y sin vegetación que hay en el pantano salino son utilizados como hábitat de forraje por las mismas especies que se alimentan en las zonas intermareales. Algunas especies, como Tringa semipalmata, Numenius phaeopus, N. americanus y Calidris minutilla, también buscan su alimento en las llanuras pantanosas que tienen vegetación escasa o de poco tamaño. Especies como Catoptrophorus semipalmatus, Calidris minutilla, C. alpina y Limnodromus scolopaceus utilizan el pantano salino como sitio diurno y nocturno de descanso, posiblemente para protegerse de predadores como los búhos.
En la actualidad existen cerca de 16.265 ha de pantano mareal en la Bahía de San Francisco, una disminución del 79% respecto de los niveles históricos. El pantano mareal se ha perdido principalmente debido a la creación de salinas, tierras agrícolas y zonas urbanas.
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Información del Sitio
País, Estado/Provincia/Región EE.UU., California
Ubicación relativa: Humedales estuarinos en las Bahías de San Francisco y San Pablo
Latitud/Longitud: 37º 28’ N, 122º 02’ OE
Categoría: Sitio hemisférico
Fundamento de la designación: Usado por más de 900.000 aves playeras por año
Superficie: 22.89 ha. (55.571 acres)
Fecha de Designación: 1989
Propietario/Administrador del Sitio: De muchos propietarios: Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE.UU., Departamento de Parques y Recreación de California, Departamento de Pesca y Caza de California, Distrito Regional Bahía Este, Distrito Espacio Abierto Regional de la Península Media, Ciudad de Mountain View, Sociedad Nacional Audubon
Socios del Sitio: Observatorio de Aves Point Reyes, Empresa Colectiva de la Bahía de San Francisco.
Población Habitantes en un radio de 100 km: Más de 1 millón
Contacto: Catherine Hickey, PRBO
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