Red Hemisfrica de Reservas para Aves Playeras

La Maratón Migratoria

Las migraciones de las aves playeras
Las migraciones de las aves playeras son las maratones de resistencia del mundo natural. En el caso de Calidris canutus, Tryngites subruficollis y Limosa haemastica — especies que se reproducen en el Ártico e invernan en el extremo sur de Sudamérica — las migraciones abarcan 32.000 km (20.000 millas) por año.

  • La campeona de las aves migratorias puede ser Limosa lapponica, que inverna en Nueva Zelanda y vuela más de 9.700 km (6.000 millas) sin parar hasta Alaska para reproducirse.
  • Los individuos de Calidris canutus vuelan todas las primaveras desde Brasil hasta la Bahía de Delaware sin parar; este hecho impulsó a un biólogo estudioso de las aves playeras a afirmar que para su décimo tercer cumpleaños un Calidris canutus habrá volado una distancia igual a ir de la tierra a la luna.

"Debemos asegurar que la RHRAP continúe en el futuro, pues cada vez hay más construcciones, más contaminación y alteraciones que hacen peligrar a estas aves increíbles y sus impresionantes viajes anuales."

Nan Harris, Miembro del Consejo de Administración de Manomet


Festín móvil

¿Cuál podría ser la ventaja de arriesgarse a migrar cuando la migración requiere tanta resistencia? La respuesta es simplemente "una comida."

Los extraordinarios viajes hemisféricos de las aves playeras coinciden con el momento en que la provisión de alimento es previsiblemente abundante en los puntos de parada y de llegada de su migración por el globo.

Kildeer
Foto de Stuart Mackay

Tomemos el caso de Calidris canutus: La estación de nidificación en la tundra ártica es desde junio a julio, el momento en que la vida de los insectos alcanza su auge. Aunque el festín de insectos es seguro, es breve. En cuanto los insectos del ártico comienzan a menguar, Calidris canutus está fuera del nido y encuentra un banquete en aumento en las zonas intermareales a lo largo de la costa del Atlántico desde julio a septiembre.

Por consiguiente, proteger estas paradas vitales de alimentación y reposo es un elemento clave para la conservación de las aves playeras. Como es posible que dichos sitios sean lugares en que se congrega un gran porcentaje de una sola especie al mismo tiempo, los sitios de parada ofrecen una oportunidad óptima para estudiar más el estado y el comportamiento de las aves playeras.

Eterno verano

Migrar grandes distancias ofrece otra ventaja además de abundante alimentación. Las aves playeras viven en un eterno verano.

Después de viajar miles de kilómetros, las aves playeras descienden en lugares en los que el clima es mucho más benigno y menos extenuante para ellas: el mes de junio, en sus zonas de reproducción en el ártico, ofrece 24 horas diarias de sol. Al tener el doble de luz solar, las aves playeras tienen asimismo el doble de tiempo para alimentarse y almacenar energía. La fuerza constante que las impulsa es el alimento: para estas aves migratorias hemisféricas, nunca falta mucho para el siguiente viaje.